jueves 10 de diciembre de 2009

NOVENA DE AGUINALDOS, Día primero, Diciembre 16

Oración para todos los días

Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amaste a los hombres, que les diste en tu Hijo la mejor prenda de tu amor para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio. Yo, en nombre de todos los mortales, te doy infinitas gracias por tan soberano beneficio.

En retorno de él, te ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de tu hijo humanado, suplicándote por sus divinos méritos, por las incomodidades con que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongas nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con total desprecio de todo lo terreno, que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén.

(Se reza tres veces el Gloria al Padre)

Día primero Diciembre 16

Consideración

En el principio de los tiempos, el Verbo reposaba en el seno de su Padre, en lo más alto de los cielos: allí era la causa, a la par que el modelo de toda creación. En esas profundidades de una incalculable eternidad permanecía el Niño de Belén. Allí es donde debemos buscar sus principios que jamás han comenzado: de allí debemos datar la genealogía del Eterno que no tiene antepasados, y contemplar la vida de complacencia infinita que allí llevaba.

La vida del Verbo Eterno en el seno de su Padre, era una vida maravillosa y sin embargo, misterio sublime, busca otra morada, en una mansión creada. No era porque en su mansión eterna faltase algo a su infinita felicidad, sino porque su misericordia infinita anhelaba la redención y la salvación del género humano, que sin Él no podría verificarse.

El pecado de Adán había ofendido a un Dios y esa ofensa infinita no podría ser condonada sino por los méritos del mismo Dios. La raza de Adán había desobedecido y merecido un castigo eterno; era, pués, necesario para salvarla y satisfacer su culpa, que Dios, sin dejar el cielo, tomase la forma del hombre sobre la tierra y con la obediencia a los designios de su Padre, expiase aquella desobediencia, ingratitud y rebeldía.

Era necesario en las miras de su amor, que tomase la forma, las debilidades e ignorancia sistemática del hombre, que creciese para darle crecimiento espiritual; que sufriese, para morir a sus pasiones y a su orgullo y por eso el Verbo Eterno ardiendo en deseos de salvar al hombre resolvió hacerse hombre también y así redimir al culpable.

Oración a la Santisima Virgen(Para todos los días)

Soberana María, que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te acogiese por madre suya: te suplico que tú misma prepares y dispongas mi alma y la de todos los que en este tiempo hicieran esta novena, para el nacimiento espiritual de tu adorado Hijo. ¡Oh dulcísima Madre! Comunícame algo del profundo recogimiento y la divina ternura con la que agradaste, para que nos hagas menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén.

(Se reza tres veces el Ave María y 1 Gloria)

Oración a San José(Para todos los días)

¡Oh Santísimo José, esposo de María y padre putativo de Jesús!: infinitas gracias doy a Dios porque te escogió para tan altos ministerios y te adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza; te ruego por el amor que tuviste al Divino Niño, me abrases en fervorosos deseos de verlo y recibirlo sacramentalmente, mientras en su divina esencia lo veo y lo gozo en el cielo. Amén.

(Se reza el Padre Nuestro, el Ave María y Gloria).

Aspiraciones para la venida del Niño Dios(Gozos)

Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ¡ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh sapiencia suma del Dios soberano, que a infantil alcance te rebajas sacro! ¡Oh Divino Niño, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh, Adonaí potente que, a Moisés hablando, de Israel al pueblo disteis los mandatos! ¡Ah! Ven prontamente para rescatarnos. Y que un Niño débil muestre fuerte brazo! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh raíz sagrada de Jesé, que en lo alto presentas al orbe tu fragante nardo! ¡Dulcísimo Niño que has sido llamado lirio de los valles, bella flor del campo! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Llave de David, que abre al desterrado las cerradas puertas del regio palacio! ¡Sácanos, Oh Niño, con tu blanca mano, de la cárcel triste que labró el pecado! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Oh lumbre de Oriente, sol de eternos rayos, que entre las tinieblas tu esplendor veamos! ¡Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Espejo sin mancha Santo de los santos, sin igual imagen del Dios soberano! ¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado y en forma de Niño da al mísero amparo! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Rey de las naciones, Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, pastor del rebaño! ¡Niño que apacientas con suave cayado, ya la oveja arisca, ya el cordero manso! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto Bienhechor rocío, como riego santo! ¡Ven hermoso Niño! Ven Dios humanado, luce hermosa estrella, brota flor del campo. ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Ven que ya María previene sus brazos, do su niño vean, en tiempo cercano! ¡Ven, que ya José, con anhelo sacro, se dispone a hacerse de tu amor sagrario! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

¡Del débil auxilio del doliente amparo, consuelo del triste, luz del desterrado! ¡Vida de mi vida, mi dueño adorado, mi constante amigo, mi divino hermano! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

Véante mis ojos, de ti enamorados! Bese ya tus plantas, bese ya tus manos! Prosternado en tierra te tiendo los brazos, y aún más que mis frases te dice mi llanto! ¡Ven a nuestras almas! ¡Ven no tardes tanto!

Ven, Salvador nuestro, por quien suspiramos, Ven a nuestras almas, ven no tardes tanto!

Oración al Niño Jesús(para todos los días)

Acuérdate, ¡Oh dulcísimo Niño Jesús! Que dijiste a la Venerada Margarita del Santísimo Sacramento, y en persona suya a todos tus devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado”. Llenos de confianza en ti, ¡Oh Jesús, que eres la misma verdad! Venimos a exponerte toda nuestra miseria.

Ayúdanos a llevar una vida santa para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos, por los méritos de tu encarnación y de tu infancia, la gracia... de la cual necesitamos tanto.

Nos entregamos a ti ¡Oh Niño omnipotente! Seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de tu divina promesa, acogerás y despacharás favorablemente nuestra súplica. Amén.

Leer mas...

domingo 22 de noviembre de 2009

Sabiduría 7.7-11

"Por eso supliqué a Dios, y me concedió prudencia; le pedí espíritu de sabiduría, y me lo dio. La preferí a los cetros y los tronos; en comparación con ella, tuve en nada la riqueza. Ninguna piedra preciosa me pareció igual a ella, pues frente a ella todo el oro es como un puñado de arena, y la plata vale tanto como el barro. La amé más que a la salud y a la belleza; la preferí a la luz del día, porque su brillo no se apaga. Con ella vinieron a la vez todos los bienes, pues me trajo incalculables riquezas".

Leer mas...

Minutos de Amor 17 de julio de 2007

Dios nos da siempre lo que nos conviene. Él es amoroso y generoso, pero no hace nuestra voluntad sino la suya. Él no está para obedecer al hombre, ni se puede tratar de manipular. Él se encarga de que nada nos falte y que seamos capaces de alcanzar nuestra plena realización, teniendo en cuenta siempre nuestra libertad. Sin embargo, muchos a pesar de que han recibido de Dios tantas bendiciones y han experimentado en su vida la acción misericordiosa de su infinita bondad, no se convierten, quieren que Dios los ayude y los proteja, les dé lo que le piden, pero sin dejar de pecar. Jesús nos llama continuamente a la conversión y ésta tampoco se da de una sola vez y mucho menos en una sola ocasión. Es una actitud constante y permanente en nuestro diario vivir que nos permite ser agradables a sus ojos. Revisa tu vida y transfórmala de acuerdo con la voluntad de Dios, configurará con el Evangelio de Jesús y déjalo actuar en tu vida. Recibirás grandes bendiciones y te dará prosperidad.

Oración: Señor, perdona si no me he dado cuenta de que Tú has estado siempre conmigo y has escuchado mi oración; perdona si no he sido agradecido y no siempre he reconocido la maravilla de tu acción en mi vida; perdona si no me he convertido como debiera y sigo siendo el mismo, aún después de haber experimentado tu acción en mí. Te amo y te ofrezco como compromiso de fe, mi mejor esfuerzo para cambiar, para dar lo mejor de mí.

María, madre de la Iglesia y madre nuestra, intercede ante Dios por todos los pueblos de la tierra y abre nuestros corazones al amor de los hombres sin distinción ni exclusión. Amén

Leer mas...

viernes 3 de julio de 2009

Isaías 58.6-9

"El ayuno que a mí me agrada consiste en esto: en que rompas las cadenas de la injusticia y desates los nudos que aprietan el yugo; en que dejes libres a los oprimidos y acabes, en fin, con toda tiranía; en que compartas tu pan con el hambriento y recibas en tu casa al pobre sin techo; en que vistas al que no tiene ropa y no dejes de socorrer a tus semejantes. Entonces brillará tu luz como el amanecer y tus heridas sanarán muy pronto. Tu rectitud irá delante de ti y mi gloria te seguirá. Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: ‘Aquí estoy.’ Si haces desaparecer toda opresión, si no insultas a otros ni les levantas calumnias".

Leer mas...

Minutos de Amor 14 de julio de 2007

No tengan miedo. Hasta los cabellos de nuestra cabeza están contados, es decir, que Dios cuida y ama a los suyos, que no temamos a los que pueden matar el cuerpo, sino a los que matan el alma. El verdadero daño que nos pueden hacer no es matarnos, herirnos, perseguirnos, todo eso estamos dispuestos con y por amor a Jesucristo. Lo que en realidad nos preocupa es el verdadero enemigo del que hay que cuidarse, del pecado que nos puede apartar de Dios y que nos puede quitar la entrada a cielo. Ese enemigo (el pecado) que sale del corazón del hombre, como respuesta a los estímulos externos, que por medio de la tentación lleva a la persona a olvidarse por un momento lo que piensa y cree, es al que le debemos temer. Los problemas, los sufrimientos y los momentos difíciles, como la muerte de nuestros seres queridos, un accidente, una enfermedad u otra calamidad, nos hacen cuestionar nuestra fe y la presencia y protección de Dios en nuestras vidas. Pero quien sea fiel y continúe proclamando su fe, recibirá de Jesús respaldo en el cielo, pero si niega su fe ante los hombres, no puede esperar este respaldo en el cielo. Hermanos, no nos dejemos agobiar ni derribar de las dificultades, si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?

Oración: En tus manos pongo mi vida, Señor, no tengo a tu lado nada que perder y todo que ganar, todo te lo ofrezco, todo te lo doy, a todo estoy dispuesto con tal de hacer lo que Tú me pidas, Señor. No tengo en mi vida otra razón para vivir sino la de amarte, serte fiel y servirte aún en los momentos difíciles. Yo quiero darte lo mejor de mí, quiero darte de mi vida todo aquello que Tú me pidas, todo lo que te pueda ofrecer, en medio de mi pobreza y mis limitaciones. Tú me conoces y me amas, yo conozco poco de Ti pero entre más te conozco más te amo. No soy nada sin tu amor, no puedo dar más de lo que tengo, dame lo que quieras que yo pueda ofrecer, dame lo que necesito para serte fiel y agradable ante tus ojos.

Santa Madre de Dios, queremos renovar nuestro amor a ti, para que en todas nuestras devociones crezcamos en la confianza de hijos tuyos y discípulos del Señor. Amén

Leer mas...

martes 2 de junio de 2009

Eclesiástico 2.1-8

"Hijo mío, si tratas de servir al Señor, prepárate para la prueba. Fortalece tu voluntad y sé valiente, para no acobardarte cuando llegue la calamidad. Aférrate al Señor, y no te apartes de él; así, al final tendrás prosperidad. Acepta todo lo que te venga, y sé paciente si la vida te trae sufrimientos. Porque el valor del oro se prueba en el fuego, y el valor de los hombres en el horno del sufrimiento. Confía en Dios, y él te ayudará; procede rectamente y espera en él. Ustedes, los que honran al Señor, confíen en su misericordia; no se desvíen del camino recto, para no caer. Los que honran al Señor, confíen en él, y no quedarán sin recompensa".

Leer mas...

Minutos de Amor 12 de julio de 2007

Así como los apóstoles, cada uno de nosotros tiene su misión, cada quien en donde le corresponde, en medio de sus afanes y sus propios conflictos, cada uno con sus limitaciones. Todos en el mundo tenemos una misión que el Señor nos ha encomendado para cumplir. ¿Ya descubriste la tuya? ¿Sabes qué quiere de ti, el Señor? Dios te ha llamado a algo en especial, ¿sabes dónde buscar tu misión? Busca la misión de Dios para tu vida en tu familia, en tu trabajo, en tu entorno, a menos que Dios te llame a algo fuera de lo normal, como consagrar tu vida o algo similar, desde donde estás ahí y ahora cumple con la voluntad de Dios en tu vida. Para ello es fundamental la oración diaria, pídele a Dios que te permita descubrir lo que quiere para ti y haz la voluntad de Él en tu vida.

Oración: Dios de amor y bondad, dame la gracia y la alegría de servirte en lo que quieras, que pueda ser útil a mis hermanos colocando todo mi empeño en hacer tu santa voluntad. Señor mío, muéstrame tu voluntad en mi vida; hazme saber y sentir lo que quieres para mí; hazme amar la misión que me tienes reservada, que pueda servir a mis hermanos en aquellos que Tú quieres que yo te sirva.

María, intercede por nosotros para que el Espíritu Santo sea derramado en nuestros corazones a fin de vivir y anunciar el Evangelio de Jesús. Amén

Leer mas...

jueves 21 de mayo de 2009

Efesios 6.12-13

"Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea. Por eso, tomen toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien, mantenerse firmes".

Leer mas...